La Cuna de la Humanidad (Cradle of Humankind) es adonde vas a sentir la escala de la historia humana. A unos 40 kilómetros al noroeste de Johannesburgo, este tramo de pradera y cuevas de piedra caliza ha dado algunos de los fósiles de homínidos primitivos más ricos jamás hallados, suficientes para que la UNESCO lo declarara Patrimonio de la Humanidad. Es una fácil excursión de un día desde la ciudad, y una que da humildad.
Los fósiles salieron de las cuevas de Sterkfontein, y el tour de la cueva es el corazón de una visita. Un guía te lleva bajo tierra durante una hora aproximada, a través de las cámaras y junto a la excavación de donde se sacaron de la roca ‘Mrs Ples’, un cráneo de dos millones de años, y ‘Little Foot’, un esqueleto casi completo. Hay escaleras, techos bajos y algunos pasos angostos, y el aire se mantiene a unos 20 °C constantes. Los tours salen cada hora y se llenan, así que reserva con antelación.
A poca distancia en coche, el centro de visitantes de Maropeng le da sentido a todo. Construido bajo un montículo cubierto de hierba, ofrece una exposición autoguiada a lo largo de cuatro millones de años de orígenes humanos, que empieza con un paseo subterráneo en barca a través de los elementos que da a los visitantes más jóvenes una forma de entrar. Haz las cuevas por la cosa real y Maropeng por la historia, y tienes una jornada completa. Las reservas y el parque de esculturas cercanos hacen fácil estirarla en algo más, y un tour guiado con traslados te quita de encima conducir.